LOS DUENDES




¿Quiénes son?, ¿De dónde vienen?, ¿Existen? Hay quienes afirman que los duendes son reales y que viven en una dimensión paralela a la nuestra, que están los de la luz buena, y los de la oscuridad.
 Otros dicen que son seres traviesos, dispuestos a jugar y escondernos las cosas, también, que si se hacen nuestros amigos se puede contar con ellos para materializar deseos, y para mantener un jardín hermoso, lleno de seres mágicos dispuestos a cuidarlo. La mayoría de las veces de los duendes no dejan que los veamos, pero si nos volviéramos hiper sensibles de corazón, y nos atreviéramos a mirar con mas detenimiento la naturaleza... 

 Un mundo nuevo lleno de criaturas mágicas aparecería ante nosotros. Te invitamos a que puedes conocer parte de su mundo. Conviven con los humanos, hacen travesuras y muchas bromas, son inteligentes, tienen capacidad moral para comportarse bien o mal, además de ciertos poderes sobrehumanos (mucha velocidad y fortaleza). 

 ETIMOLOGÍA DE LA PALABRA DUENDE

El origen de la palabra duende viene de la expresión "duen de casa" o "dueño de casa", por el carácter de los duendes al "apoderarse" de los hogares y encantarlos. Son espíritus que según algunas creencias populares se los reconoce como enanos que usan gorrito rojo que suele habitar bosques, jardines  lagos, y algunos viven hasta dentro de las casas de los hombres. Los duendes se los suele definir también como los seres fantásticos de los cuentos y leyendas. Pertenecen al género masculino, parientes de las hadas. Suelen tener cuartos rasgos exagerados, algunos se parecen a los humanos más ancianos, y hay otros duendes mas aniñados. Todos de estaturas bajas. Lo común es que con la palabra duende uno suela referirse tanto a un elfo, un gnomo o trolls. Hay numerosas familias, clases y tipos de duendes. A lo largo de la información conoceremos un poco de los más destacados.

¿DONDE VIVEN?



Los duendes son seres sobrenaturales, mágicos, muchas veces encantadores y de carácteres aniñados. Tienen una actitud generalmente buena con los seres humanos, para los que realizan trabajos de la casa o en los campos, a cambio de un poco de alimento o un vaso de leche. Casi todos los duendes viven en el bosque, teniendo como vivienda el interior de algún árbol o, incluso, en el subsuelo de la tierra, dentro de algún habitáculo o cavidad. 
 Suelen salir mucho por las noches.
Los duendes que eligen alguna casa de humanos para vivir por lo general duermen en algún objeto, del cual se apoderan y se creen dueños. Hay duendes que viven dentro del placard, otros en algún oso de peluche, están los que duermen debajo de la cama del dueño de la casa, los que eligen altillos o sótanos (por el aspecto fantasmal que producen estos sitios) La mayoría de estos personajes son traviesos y bromistas, suelen jugar con la gente que habita en la casa. Les gusta hacer ruidos por las noches, hacer crujir las maderas, encender y apagar algún artefacto electrónico como la TV o el equipo de música. A veces tirar algún objeto o molestar al perro de la casa, que no dejará de ladrar. Su espíritu es muy infantil en estos casos, pero no poseen maldad, sino que es un juego de niños. 



CARACTERÍSTICAS  GENERALES



Sueles ser discretos popularmente como expertos en la magia, es ineficaz contra alguien que porte un "trébol de 4 hojas", son intolerantes a la imagen de San Patricio, el santo patrón de Irlanda, ya que fue este quien "les desterró la casa de Dios", aunque en el día celebrando a este santo (17 de marzo) se dice que es cuando todos los duendes y demás seres de la fauna feérica emergen de sus escondites haciendo calamidades por doquier. Se les puede matar con hierro forjado, aunque también se les atribuye vulnerabilidad a la plata, al igual que los hombres-lobo, ya que  la plata son de especial predilección para hacer frente a demonios y demás seres. Según las leyendas se pueden crear mediante la obtención de unas plantas que solo salen en la noche de San Juan. Estas plantas se deben guardar en una botella o recipiente fabricado en vidrio de color negro que no se vea el interior del recipiente. Se debe dejar la botella cerrada toda la noche de San Juan y por la mañana abrirla y saldrá el duende creado.



¿CÓMO SON LOS DUENDES?

La naturaleza de los duendes se reparte entre la del hombre y la del ángel, en partes iguales, por ello pueden moldear sus cuerpos a su antojo. Están bien provistos de poderes y talismanes para poder hacer toda clase de conjuros.
En la mitología de cada religión se les ha dado nombres muy distintos según el idioma, la religión o el folklore, pero generalmente se les conoce por formar parte de los seres elementales. Algunos pueden llegar a vivir hasta 500 años.
 Los duendes suelen ser traviesos, bromistas y descarados; casi siempre están de buen humor, aunque existen duendes de naturaleza malvada capaces de torturar incansablemente a un hombre.
En los cuentos tradicionales infantiles, la figura del duende suele asociarse a pequeños seres bonachones, que acostumbran a ayudar en secreto a los humanos, a las personas egoístas y deshonestas.
Tienen muchas habilidades: algunos pueden mimetizarse con cualquier cosa, otros hacerse invisibles, están los que logran pasar por el ojo de la cerradura, para imitar los sonidos de los animales y hacerse sentir, tocando un ser humano con sus manos.
 ¿ES CIERTO QUE PODEMOS COMUNICARNOS CON LOS DUENDES? 

Es algo difícil de tratar de explicar, o hablar sobre seres que no son espíritus, ni ángeles, ni humanos, pero, que sin embrago, tienen algo de todos ellos. Podemos darle el nombre genérico de elementales, espíritus de la naturaleza, obligándoos a ocultarse en la selva agrado a los humanos. Para comunicarnos con ellos, debemos amar todo lo que nos rodea. Según la ocasión y las circunstancias pueden aparecerse y no darnos cuenta, ya que tiene la virtud, de escoger la forma en la que se mostrarán, que pueden ser semejante a la propia naturaleza, ya sea, en forma de piedra, un árbol, una planta y también con apariencia humana. Estos seres, hablan, se ríen  son prudentes, pobres, ricos, sabios y locos, al igual que nosotros. Son la imagen grosera del hombre, virtuosa y viciosa, pura e impura, mejor y peor.

COMO ATRAER A LOS DUENDES


Los expertos dicen que hay formas para atraer a los duendes y no son difíciles.

Enterrar tres monedas doradas, en tu jardín o en alguna maceta.
Colocar en la ventana una copita de miel destinada a ellos.
Atraerlos con helecho y palmeras, que son sus plantas predilectas.
Llamarlos con amor, son oraciones especificas o de cualquier otra forma amable y bienintencionada.
Quien no se anime a tanto, puede tenerlos como amuletos o figuras en tierra y piedra.
Ponerles una copita de cristal y llenarla de monedas antiguas. No debemos quitar una sola moneda, ya que al ponerlas en la copa son propiedad del duende.
Les gusta la música y todo el instrumento relacionado a ella. Es un método para atraerlos, y sobre todo si es una melodía dulce.

LEYENDA       



                                      
Dice una leyenda que por cada muñeco de duende que tenga en su casa de corporizarán siente reales. Como no representan ningún peligro, usted puede tener cuantos muñecos quiera. A lo sumo, tendrá que lidiar con sus travesuras, pero si les exige que se porten bien respetuosamente, lo logrará. 
Además, para mantenerlos entretenidos, puede poner una copa de cristal llena de monedas antiguas, pero no vaya a sacarles una moneda, porque ahora serán de ellos. En represalia, empezarán a esconder sus cosas, Es probable que ellos retiren y dejen en su lugar un montoncito de piedras. Les gusta mucho todo lo que hace música o brilla, como las geodas (piedras huecas), las campanitas o los palos de lluvia. Si quiere perfirles un favor, como que cuiden tu casa o lugar de trabajo, ofréceles moneditas. 

DUENDES NAVIDEÑOS
Los Duendes navideños son seres mitológicos descritos como un tipo de duende (hombres pequeños); pertenecientes a la mitología navideña occidental del siglo XX. 

Se dice que aparecen en las noches de Navidad cuando la estrella polar brilla en su máxima expresión, de la cual proceden. Los duendes navideños son seres mágicos y bondadosos que visten trajes de colores, botas y gorritos con pompones. Los hay jóvenes y ancianos, pero en su mayoría son ancianos. Una serie de luces multicolores que atraviesan el cielo nocturno de las latitudes avisan su llegada. Serían los encargados de elaborar los regalos (principalmente juguetes), que Santa Claus repartiría a los niños buenos y obedientes.